En Madrid, la gastronomía china hace tiempo que ha dejado atrás las cartas plastificadas y los clásicos rollitos de primavera. Hoy conviven en la capital proyectos de alta cocina cantonesa, templos del hot pot con más de dos décadas de historia, chalets reconvertidos en santuarios del dim sum y locales especializados que se centran en dominar una sola técnica hasta la perfección. Entre pekinés, de Sichuan, cantonés y shanghainés, Madrid se ha convertido en una ciudad donde comer chino de verdad ya no requiere concesiones. Estos son los restaurantes chinos de Madrid que no deberías perderte.
Zhen
Inaugurado a finales de 2025, Zhen es el buque insignia de Dragon Taste, el grupo de restauración china más grande de Madrid, con tres décadas de trayectoria en la capital. Instalado en un gran local del Paseo de la Castellana, con tres alturas, dos salones, dos barras y ocho reservados privados, este restaurante nace con una ambición clara: convertirse en el punto de referencia de la alta cocina china en la ciudad.
La decoración, obra de un reconocido interiorista chino, envuelve al comensal en farolillos, lienzos que retratan la vida tradicional china, picaportes con dragones y hasta una barca varada en uno de los salones, todo bañado en una luz indirecta que aporta calidez sin renunciar a la elegancia. La carta viaja por las grandes regiones gastronómicas del país: los dim sum hechos a mano y los brotes de bambú estofados representan a Cantón; las costillas de cerdo ibérico en salsa de ciruela llegan de Shanghái; el jabalí con guindilla picante, acompañado de panecillos de cereales para templar el picor, es puro Sichuan; y el pato pekinés, asado en un horno especial con leña de frutas y servido siguiendo el ritual clásico, corona la propuesta pekinesa. La bodega, con más de 130 referencias entre vinos internacionales y licores chinos, es otro de sus grandes aciertos, algo poco habitual en la restauración asiática de la ciudad.
Zhen es, a día de hoy, el destino perfecto para quienes quieren recorrer toda China sin salir de Madrid.
Paseo de la Castellana, 179
28046 Madrid
El Bund
Más de una década después de su apertura, El Bund sigue siendo un referente indiscutible de la cocina china en Madrid. Instalado en un chalet de la zona de Arturo Soria, sorprende nada más entrar por la envergadura del espacio: varios salones interiores decorados con esmero y una terraza amplia y arbolada que, en las noches de verano, se convierte en su gran seña de identidad.
La cocina recorre las cinco grandes escuelas gastronómicas chinas a través de una carta que supera el centenar de platos, aunque su verdadera especialidad son los dim sum, con la masa elaborada y cortada a mano en el propio local. Entre sus imprescindibles destacan los jiaozi (las clásicas empanadillas rellenas) de ternera con foie, la berenjena sichuanesa aderezada con judía negra fermentada, el pato lacado y una contundente olla sichuanesa de casquería muy picante, no apta para todos los paladares. La clientela china que llena sus mesas es, para muchos habituales, la mejor garantía de autenticidad.
El Bund es la opción perfecta para ocasiones especiales, donde se paga por una experiencia completa más allá de la comida.
Calle de Arturo Baldasano, 22
28043 Madrid
Little Dragon
Situado a pocos metros de Plaza de España, Little Dragon es la apuesta en Madrid por la cocina de Shanghái llevada al extremo de especialización: aquí todo gira en torno al dumpling. Tras una fachada discreta con plantas de bambú en el escaparate, el interior sorprende con cabezas de dragón, farolillos rojos y grandes pandas de peluche que le dan un aire desenfadado y juvenil, muy alejado de la solemnidad de otros templos de la cocina china.
La estrella indiscutible son los xiaolongbao, esos delicados dumplings al vapor rellenos de carne y caldo hirviendo que se elaboran a mano en pequeños lotes a lo largo del servicio, por lo que conviene pedirlos pronto para disfrutarlos en su punto óptimo. Junto a ellos, el shengjianbao (la versión frita y crujiente del dumpling), los wontons picantes y los fideos lamian hechos a mano, al estilo tradicional shanghainés, completan una carta breve pero muy bien ejecutada.
Little Dragon es la mejor opción para quienes buscan un almuerzo rápido, informal y típico de Shanghái.
Calle de los Reyes, 11
28015 Madrid
Hotpot de Sichuan
En pleno barrio de Universidad, Hotpot de Sichuan se define a sí mismo como el único hot pot de Madrid regentado íntegramente por cocineros originarios de Sichuan, y esa procedencia se nota en cada detalle: desde las guindillas hasta la pimienta de Sichuan, todos los condimentos se importan directamente de la región para lograr un sabor lo más fiel posible al original.
La propuesta gira en torno a la olla caliente, que aquí se sirve con distintos niveles de picante y varios tipos de caldo, desde versiones suaves con tomate o setas, hasta la combinación más intensa y tradicional. El personal guía a los comensales primerizos en todo el proceso, explicando qué ingredientes conviene cocer primero y cuáles al final. Entre los favoritos de la casa están la ternera y el cerdo rebozados, las albóndigas de gamba y una selección de verduras y setas que se renueva a diario. El local no acepta reservas y suele llenarse cada noche, señal inequívoca de que algo están haciendo bien.
Hotpot de Sichuan es la opción ideal para quienes buscan cocinar su propia comida en la mesa, en un ambiente desenfadado y sin artificios, perfecta para compartir en grupo.
Calle de Trujillos, 7
28013 Madrid
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