Sevilla es una ciudad donde la gastronomía se vive con intensidad, y la pasta ha encontrado su propio espacio entre tabernas tradicionales y propuestas contemporáneas. Más allá de la cocina local, la capital andaluza ofrece restaurantes italianos que cuidan la materia prima, elaboran su propia pasta fresca y combinan recetas clásicas con toques actuales. Desde trattorias acogedoras hasta locales con un enfoque más creativo, la oferta es variada y de gran nivel. A continuación, reunimos algunos de los mejores restaurantes de pasta de Sevilla para disfrutar de la auténtica cocina italiana sin salir de la ciudad.
Alimentari
Fundado en 1988 por Ciro y Lorenzo, el restaurante Alimentari –con locales en la calle Bartolomé de Medina y en Julio César– fue pionero en apostar por una propuesta fiel a la tradición italiana cuando aún no era habitual encontrar pasta fresca elaborada a diario en la ciudad. Desde entonces, se ha consolidado como un valor seguro para quienes buscan recetas clásicas, ejecutadas con rigor y productos cuidadosamente seleccionados.
La pasta casera es el eje de la carta y se trabaja con técnica y mucho respeto por las tradiciones. Además de los conocidos gnocchi de boniato o los rigatoni al pesto siciliano, merece la pena probar sus tagliatelle al ragù –elaborados al estilo tradicional–, o los ravioli rellenos con combinaciones que varían según temporada. Tampoco faltan platos emblemáticos como la carbonara auténtica, ni propuestas con trufa o marisco que amplían el abanico sin perder coherencia. Su amplia carta también incluye pizzas, algunos platos de carne y pescado, antipasti muy bien seleccionados y postres imprescindibles como la pastiera napoletana o la panna cotta casera.
El espacio mantiene un carácter desenfadado y genuino, más cercano a una trattoria clásica que a un restaurante de tendencia. Una dirección imprescindible para quienes entienden la pasta como parte de una cultura gastronómica bien ejecutada.
Bartolomé de Medina, 21
Julio César, 14
Al Solito Posto
Al Solito Posto se ha consolidado, tras más de dos décadas de trayectoria, como uno de los italianos de referencia en Sevilla. Su propuesta parte de la tradición gastronómica italiana, pero incorpora matices propios que dialogan con el producto andaluz y, en algunos casos, con técnicas y sabores de otras cocinas. El resultado es una carta amplia y bien estructurada, donde la calidad de la materia prima es uno de sus puntos fuertes.
Con recetas que van más allá de los clásicos habituales, la pasta fresca ocupa un lugar destacado. Entre sus platos más reconocidos están los raviolis rellenos de carrillada de cerdo ibérico, o propuestas más tradicionales como los tagliatelle y otras pastas largas acompañadas de salsas elaboradas al momento. Las pizzas, de masa fina y estilo 100% italiano, son otro de sus puntos fuertes, pero la cocina va más allá: el tataki de atún de almadraba con piña, verduras salteadas y alioli mediterráneo demuestra esa voluntad de ampliar el repertorio.
Uno de los aspectos diferenciales del restaurante es su apuesta decidida por una cocina sin gluten certificada, con una oferta específica y segura para personas celíacas, algo poco habitual en restaurantes italianos. Al Solito Posto es un espacio versátil, ideal tanto para una comida informal como para una cena más elaborada en uno de los enclaves más animados de la ciudad.
Alameda de Hércules, 10
41002 Sevilla
L’Oca Giuliva
En pleno barrio de Santa Cruz, a escasos metros de la Catedral, L’Oca Giuliva destaca como una de las osterías italianas más auténticas de la ciudad. Al frente está el chef Franco Roscini, que ha impreso en este pequeño restaurante un carácter muy personal, tanto en la cocina como en la estética, con un interior acogedor de inspiración clásica. El reconocimiento de la Cámara de Comercio Italiana respalda una propuesta que apuesta por la fidelidad al recetario tradicional y por el uso de producto importado de Italia.
La pasta fresca, elaborada a diario, es uno de sus grandes reclamos. En su carta encontramos elaboraciones emblemáticas como los spaghetti a la carbonara, la lasaña verde con parmesano o los ravioli de espinacas y ricotta, junto a platos especialmente celebrados como los tagliatelle al tartufo o el risotto de espárragos y speck. También hay espacio para entrantes bien ejecutados –como la parmigiana di melanzane o la degustación de quesos italianos– y para recetas menos habituales, como el maialino al forno o la cotoletta alla milanesa con patatas.
Las pizzas, elaboradas siguiendo la tradición napolitana, con bordes altos y masa esponjosa, completan una carta profundamente italiana. El conjunto transmite esa sensación de cocina casera trabajada con oficio, en un entorno íntimo que invita a disfrutar sin prisas. Una dirección imprescindible para quienes buscan en Sevilla una experiencia italiana con raíces sólidas y sabor genuino.
Mateos Gago, 9
41004 Sevilla
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