El risotto es uno de los platos más representativos de la gastronomía italiana, y el arroz a la milanesa es una de sus versiones más conocidas. Su característico color dorado procede del azafrán, mientras que la mantequilla y el parmesano aportan al final la cremosidad y el sabor que definen este plato. Una receta sencilla, reconfortante y perfecta para disfrutar de todo el sabor de la cocina italiana en casa.

Ingredientes

  • 300 g de Arroz SOS Especial Risotto
  • Media cebolla
  • 50 g de mantequilla
  • 1 vasito de vino blanco
  • 1 litro de caldo de pollo
  • Unas hebras de azafrán
  • 60 g de queso parmesano rallado
  • Sal
  • Pimienta negra

Elaboración

Picar la cebolla, rallar el queso parmesano y reservar.

En una sartén amplia, derretir la mitad de la mantequilla. Añadir la cebolla picada y pochar a fuego medio hasta que esté tierna y suelte su aroma.

Incorporar el arroz y remover para que se empape bien de los sabores, hasta que los granos empiecen a tornarse brillantes.

Verter el vino blanco y dejar que se evapore el alcohol, removiendo suavemente.

Añadir el caldo caliente, cucharón a cucharón y sin dejar de remover, esperando a que el arroz absorba cada tanda antes de añadir la siguiente. Hacia la mitad de la cocción, incorporar el azafrán.

Tras unos 18-22 minutos de cocción, retirar del fuego e incorporar el resto de la mantequilla y el queso parmesano. Remover bien y ajustar de sal y pimienta.

Dejar reposar 5 minutos antes de servir. Esto permitirá que el arroz alcance su textura cremosa característica.