Cantón, Pekín, Shanghái… Barcelona reúne restaurantes que recorren buena parte de la diversidad gastronómica de China: desde locales de tradición familiar y restaurantes de barrio frecuentados por la propia comunidad china hasta proyectos más recientes que han convertido el dumpling artesanal en todo un arte. Solo hace falta saber dónde buscar. Estos son algunos de los restaurantes chinos de Barcelona que merece la pena descubrir.

 

Shanghái

En la entrada de Shanghái, las fotografías del chef junto a algunos de sus clientes más ilustres recuerdan la larga trayectoria de uno de los restaurantes chinos más veteranos de Barcelona. Abrió sus puertas en 1976, después de que la familia llevara más de una década trabajando en otros establecimientos chinos de la ciudad. Hoy, el chef sigue acercándose cada mañana al mercado de La Boquería para seleccionar el género, mientras su hermano se ocupa de una carta de vinos que ronda las ochocientas referencias.

La cocina combina especialidades de tradición china con una materia prima muy cuidada. Entre los imprescindibles están los dim sum al vapor, especialmente los rellenos de caldo, y el pato pekinés, el plato que ha dado fama a la casa, con piel crujiente y carne jugosa, acompañado de finas crepes, salsa hoisin, cebolleta y pepino. Las judías verdes con pollo y los fideos con trufa completan una carta pensada para disfrutar sin prisas. El precio, eso sí, está en consonancia con la experiencia.

Carrer del Bisbe Sivilla, 48
08022 Barcelona

 

Melo-Jia

En pleno Eixample Esquerra, entre las calles Balmes y Enric Granados, Melo-Jia lleva desde 2014 reivindicando una cocina china casera que combina tradición y una presentación cuidada. Su nombre significa literalmente «Casa Melo», en homenaje a la chef que fundó el proyecto, y esa sensación de hogar se percibe desde que se cruza la puerta: mesas redondas, dos salas comunicadas y un servicio cercano que hace que los clientes habituales se sientan como en casa.

Los dim sum, todos elaborados a mano, son uno de los grandes atractivos de la carta. Entre ellos destacan los Xia Jiao, unas delicadas empanadillas rellenas de gamba. También merece la pena probar el arroz de la casa, la sopa Wan Tun, de caldo intenso, el muslo de pollo deshuesado en tempura con salsa de cebolla tierna y la lubina al vapor. Una opción especialmente interesante para quienes buscan cocina china de calidad a un precio ajustado.

Carrer de Còrsega, 250
08008 Barcelona

 

Chi Nanit

La historia de Chi Nanit comienza en un pequeño local del Eixample llamado Nanit, conocido por sus dumplings, que se amasaban a mano cada día a la vista de los clientes. Cuando aquel restaurante cerró, sus propietarios retomaron el proyecto en una calle tranquila de Gràcia, con un espacio más amplio y una estética minimalista, casi de salón de té, presidida por un gato de la suerte y un buda junto a la barra.

Los dumplings siguen siendo uno de los grandes atractivos de la carta: destacan los shaomai de setas, de textura elástica, y los rellenos de gamba. Pero la propuesta va más allá de estas especialidades, con platos como el cerdo hip hop, el pescado nai-nai, los raviolis vegetarianos y unos noodles de estilo campesino con un toque de vinagre que recuerdan a la cocina de Shanghái. El ambiente luminoso y tranquilo completa una propuesta que funciona tanto para una comida familiar como para una cena sin prisas.

Carrer de Martínez de la Rosa, 42
08012 Barcelona

 

Chen Ji

Entre quienes conocen bien la cocina china de Barcelona, Chen Ji es uno de los nombres que más se repiten cuando se habla de restaurantes auténticos. Situado cerca del Arc de Triomf, en el barrio de Fort Pienc, apenas dedica espacio a la decoración: el comedor principal comparte planta con la cocina y los servicios, mientras que en la parte superior hay una sala más pequeña. Aquí el protagonismo está en los fogones, algo que se refleja también en las colas que suelen formarse en la puerta y en una clientela mayoritariamente china.

La carta reúne platos como el pato pekinés, de piel crujiente, los tallarines hechos a mano, que se sirven secos o en sopa, los guo tie a la plancha y un variado surtido de dim sum, desde xiao long bao hasta zongzi. El menú del día, disponible de lunes a sábado, mantiene además unos precios especialmente ajustados. Una propuesta sencilla y directa para acercarse a una cocina china con pocas concesiones a las adaptaciones.

Carrer d’Alí Bei, 65
08013 Barcelona